MISTERIOS GOZOSOS (lunes y sábado)
1. La Anunciación del Arcángel Gabriel a la Virgen María

“Entró, el Ángel, a su presencia y le dijo: ¡Alégrate, llena de gracia, ¡el Señor está contigo! (Lc 1, 28). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta primera decena en honor de tu Encarnación en el seno de María.

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, humildad profunda. Amén.  

Gracias del Misterio de la Encarnación desciendan a nuestras almas. Amén.  

Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos:

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias. 

2. La Visita de María Santísima a Sta. Isabel

“Al oír Isabel su Saludo, el niño dio saltos en su vientre. Isabel se llenó del Espíritu Santo, y exclamó en alta voz: “¡Bendita eres entre todas las mujeres!” (Lc 1, 41-42). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta segunda decena en honor de la Visitación de tu Santísima Madre a su prima Sta. Isabel y de la santificación de Sn. Juan Bautista.

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, la caridad para con el prójimo. Amén.  

Gracias del Misterio de la Visitación desciendan a nuestras almas. Amén.  

Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 Gloria y Jaculatorias.

3. El Nacimiento de Jesús en la gruta de Belén

“Dio a luz a su primogénito, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre” (Lc 2, 7). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta tercera decena en honor de tu Nacimiento en el establo de Belén.

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, el desapego de los bienes de este mundo, el menosprecio de las riquezas y el amor a la pobreza. Amén.  

Gracias del Misterio del Nacimiento de Jesús desciendan a nuestras almas. Amén.  Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 Gloria y Jaculatorias.

4. Jesús es presentado en el Templo

“Llevaron al Niño a Jerusalén para presentárselo al Señor” (Lc 2, 22).

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta cuarta decena en honor de tu

Presentación en el Templo y de la Purificación de María.

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, gran pureza de cuerpo y alma. Amén.  

Gracias del Misterio de la Purificación desciendan a nuestras almas. Amén.  

Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos:

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos:

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias.

5. El Hallazgo de Jesús en el Templo

“Después de tres días lo encontraron en el Templo, sentado en medio de los maestros de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas” (Lc 2,46). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta quinta decena en honor de haberte encontrado María. 

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, la verdadera sabiduría. Amén.  

Gracias del Misterio del Hallazgo de Jesús desciendan a nuestras almas. Amén.  Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén.  

Gloria y Jaculatorias. 

MISTERIOS LUMINOSOS (jueves)
1. El Bautismo de Jesucristo en el Jordán

“Luego que fue bautizado, Jesús… vio al Espíritu de Dios descender sobre Él” (Mt 3, 16). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta primera decena, en honor del Bautismo que recibiste en el río Jordán.

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, la fuerza de cumplir con nuestros compromisos bautismales. Amén.  

Gracias del Misterio del Bautismo de Jesús, desciendan a nuestras almas. Amén.  Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias. 

2. Las Bodas de Caná

“La Madre de Jesús dice a los sirvientes: ‘Hagan lo que Él les ordene’” (Jn 2, 5). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta segunda decena, en honor de tu autorevelación en las Bodas de Caná.

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, la gracia de hacer lo que Tú nos digas. Amén.

Gracias del Misterio de las Bodas de Caná, desciendan a nuestras almas. Amén.

Padre Nuestro 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias.

3. El Anuncio del Reino de Dios

“Conviértanse porque ya ha llegado el Reino de los Cielos” (Mt 4, 17).

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta tercera decena, en honor de tu anuncio del Reino de Dios con la invitación a la conversión.

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, una actitud de constante conversión. Amén.  

Gracias del Misterio del Anuncio del Reino de Dios, desciendan a nuestras almas. Amén.  

Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos:

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos:

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias. 

4. La Transfiguración de Jesús en el Monte Tabor

“Los lleva a una alta montaña y se transfiguró a vista de ellos” (Mc 9, 2). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta cuarta decena, en honor de tu Transfiguración en el Monte Tabor.

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, que contemplemos con gozo el rostro de Jesucristo en los que nos rodean. Amén.  

Gracias del Misterio de la Transfiguración de Jesús, desciendan a nuestras almas. Amén.  

Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias.

5. La Institución de la Eucaristía

“Éste es mi Cuerpo, el que por vosotros es entregado. Hagan esto en mi memoria.” (Lc 22, 19). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta quinta decena, en honor de tu institución de la Eucaristía en el Cenáculo de Jerusalén.

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, una profunda vida eucarística en el Espíritu Santo. Amén. 

Gracias del Misterio de la Institución de la Eucaristía, desciendan a nuestras almas. Amén.  

Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias. 

MISTERIOS GOZOSOS (lunes y sábado)
1. La Anunciación del Arcángel Gabriel a la Virgen María

“Entró, el Ángel, a su presencia y le dijo: ¡Alégrate, llena de gracia, ¡el Señor está contigo! (Lc 1, 28). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta primera decena en honor de tu Encarnación en el seno de María.

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, humildad profunda. Amén.  

Gracias del Misterio de la Encarnación desciendan a nuestras almas. Amén.  

Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos:

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias. 

2. La Visita de María Santísima a Sta. Isabel

“Al oír Isabel su Saludo, el niño dio saltos en su vientre. Isabel se llenó del Espíritu Santo, y exclamó en alta voz: “¡Bendita eres entre todas las mujeres!” (Lc 1, 41-42). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta segunda decena en honor de la Visitación de tu Santísima Madre a su prima Sta. Isabel y de la santificación de Sn. Juan Bautista.

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, la caridad para con el prójimo. Amén.  

Gracias del Misterio de la Visitación desciendan a nuestras almas. Amén.  

Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 Gloria y Jaculatorias.

MISTERIOS DOLOROSOS (martes y viernes)
1. La Agonía de Jesús en el Getsemaní

“Entró en agonía y oraba con más insistencia; y su sudor se convirtió en grandes gotas de sangre que caían hasta el suelo” (Lc 22, 44).

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta primera decena en honor de tu agonía mortal en el Huerto de los Olivos.

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, la contrición de nuestros pecados y una auténtica vida de reparación. Amén.

Gracias del Misterio de la Agonía de Jesús, desciendan a nuestras almas. Amén.  Padre Nuestro

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos:

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.

Diez Ave María de los Últimos Tiempos:

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias.

2. La Flagelación de Jesús

“Pilato ordenó que tomaran a Jesús y lo azotaran” (Jn 19, 1). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta segunda decena en honor de tu flagelación sangrienta. 

Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, la mortificación de nuestros sentidos y grande aprecio por la penitencia y el sacrificio. Amén.  

Gracias del Misterio de la Flagelación de Jesús, desciendan a nuestras almas. Amén.

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.   

Padre Nuestro 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria y Jaculatorias. 

3. La Coronación de Espinas de Nuestro Señor

“Le quitaron sus vestidos, le pusieron una capa roja, y le colocaron en la Cabeza una corona que habían trenzado con espinas” (Mt 27, 28-29). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta tercera decena en honor de tu coronación de espinas. 

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, el desprecio del mundo y la gracia de imitar la humildad y pobreza evangélica de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Gracias del Misterio de la Coronación de Espinas, desciendan a nuestras almas. Amén.  

Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria y Jaculatorias. 

4. Jesús carga la Cruz camino del Calvario

“Él mismo llevaba la Cruz a cuestas y salió a un lugar llamado La Calavera” (Jn 19, 17). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta cuarta decena en honor de tu Cruz a cuestas. 

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, paciencia en todas nuestras cruces y amando nuestra cruz exaltemos tu Cruz Gloriosa. Amén.  

Gracias del Misterio de la Cruz a cuestas, desciendan a nuestras almas. Amén.  Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias.

5. Jesús Muere Crucificado

“Jesús gritó muy fuerte: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” (Lc 23, 46).  

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta quinta decena en honor de tu Crucifixión y Muerte en el Calvario. 

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, la conversión de los pecadores, la perseverancia de los justos y el alivio de las Almas Benditas del Purgatorio. Amén.  

Gracias del Misterio de la Crucifixión de Jesús, desciendan a nuestras almas. Amén.  

Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos:

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.

Diez Ave María de los Últimos Tiempos:

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias.

3. El Nacimiento de Jesús en la gruta de Belén

“Dio a luz a su primogénito, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre” (Lc 2, 7). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta tercera decena en honor de tu Nacimiento en el establo de Belén.

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, el desapego de los bienes de este mundo, el menosprecio de las riquezas y el amor a la pobreza. Amén.  

Gracias del Misterio del Nacimiento de Jesús desciendan a nuestras almas. Amén.  Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 Gloria y Jaculatorias.

4. Jesús es presentado en el Templo

“Llevaron al Niño a Jerusalén para presentárselo al Señor” (Lc 2, 22).

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta cuarta decena en honor de tu

Presentación en el Templo y de la Purificación de María.

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, gran pureza de cuerpo y alma. Amén.  

Gracias del Misterio de la Purificación desciendan a nuestras almas. Amén.  

Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos:

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos:

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias.

5. El Hallazgo de Jesús en el Templo

“Después de tres días lo encontraron en el Templo, sentado en medio de los maestros de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas” (Lc 2,46). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta quinta decena en honor de haberte encontrado María. 

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, la verdadera sabiduría. Amén.  

Gracias del Misterio del Hallazgo de Jesús desciendan a nuestras almas. Amén.  Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén.  

Gloria y Jaculatorias. 

MISTERIOS GOZOSOS (lunes y sábado)
1. La Anunciación del Arcángel Gabriel a la Virgen María

“Entró, el Ángel, a su presencia y le dijo: ¡Alégrate, llena de gracia, ¡el Señor está contigo! (Lc 1, 28). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta primera decena en honor de tu Encarnación en el seno de María.

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, humildad profunda. Amén.  

Gracias del Misterio de la Encarnación desciendan a nuestras almas. Amén.  

Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos:

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias. 

2. La Visita de María Santísima a Sta. Isabel

“Al oír Isabel su Saludo, el niño dio saltos en su vientre. Isabel se llenó del Espíritu Santo, y exclamó en alta voz: “¡Bendita eres entre todas las mujeres!” (Lc 1, 41-42). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta segunda decena en honor de la Visitación de tu Santísima Madre a su prima Sta. Isabel y de la santificación de Sn. Juan Bautista.

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, la caridad para con el prójimo. Amén.  

Gracias del Misterio de la Visitación desciendan a nuestras almas. Amén.  

Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 Gloria y Jaculatorias.

MISTERIOS GLORIOSOS (miércoles y domingo)
1. La Resurrección de Jesús

“Resucitó, no está aquí: éste es el lugar donde le pusieron” (Mc 16, 6). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta primera decena en honor de tu Resurrección gloriosa. 

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, amor de Dios y fervor en tu santo servicio, como verdadero apóstol de tu Sagrado Corazón. Amén.  

Gracias del Misterio de la Resurrección, desciendan a nuestras almas. Amén.  Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias. 

2. La Ascensión de Jesús al Cielo

“El Señor Jesús después de hablar con ellos, fue llevado al Cielo y se sentó a la derecha de Dios” (Mc 16, 19). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta segunda decena en honor de tu Ascensión triunfante. 

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, una vida en santidad y deseo ardiente del Cielo, nuestra patria querida. Amén.  

Gracias del Misterio de la Ascensión desciendan a nuestras almas. Amén.  

Padre Nuestro 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias. 

3. La Venida del Espíritu Santo el día de Pentecostés

Quedaron llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar idiomas distintos” (Hch 2, 4). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta tercera decena en honor del Misterio de Pentecostés. 

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, la venida del Espíritu Santo a nuestros corazones y nos haga copias vivientes de María y así tener celo por la salvación de las almas. Amén.  

Gracias del Misterio de Pentecostés desciendan a nuestras almas. Amén.  

Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias. 

4. La Asunción de María al Cielo

“Apareció en el cielo una señal grandiosa: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo los pies” (Ap 12, 1). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta cuarta decena en honor de la triunfante Asunción de Nuestra Señora al Cielo. 

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, tierna devoción para con tan buena Madre y que nuestra vida sea contínua alabanza a la Divina Voluntad, como lo fue la vida de María. Amén.  

Gracias del Misterio de la Asunción de Nuestra Señora, desciendan a nuestras almas. Amén.  

Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias.  

5. La Coronación de María como Reina del Cielo y de la tierra

“En su Cabeza tenía una corona de doce estrellas: estaba embarazada” (Ap 12, 1-2). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta quinta decena en honor de la Coronación de Nuestra Señora. 

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, la perseverancia en la gracia, vivir el Reinado del Corazón Maternal de María como esclavo de amor, y la corona de la gloria. Amén.  

Gracias del Misterio de la Coronación de María, desciendan a nuestras almas. Amén.  

Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias.

3. El Nacimiento de Jesús en la gruta de Belén

“Dio a luz a su primogénito, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre” (Lc 2, 7). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta tercera decena en honor de tu Nacimiento en el establo de Belén.

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, el desapego de los bienes de este mundo, el menosprecio de las riquezas y el amor a la pobreza. Amén.  

Gracias del Misterio del Nacimiento de Jesús desciendan a nuestras almas. Amén.  Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 Gloria y Jaculatorias.

4. Jesús es presentado en el Templo

“Llevaron al Niño a Jerusalén para presentárselo al Señor” (Lc 2, 22).

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta cuarta decena en honor de tu

Presentación en el Templo y de la Purificación de María.

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, gran pureza de cuerpo y alma. Amén.  

Gracias del Misterio de la Purificación desciendan a nuestras almas. Amén.  

Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos:

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos:

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria y Jaculatorias.

5. El Hallazgo de Jesús en el Templo

“Después de tres días lo encontraron en el Templo, sentado en medio de los maestros de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas” (Lc 2,46). 

Te ofrecemos, Señor Jesús, esta quinta decena en honor de haberte encontrado María. 

Y te pedimos, por este Misterio y por intercesión de nuestra Santísima Madre, la verdadera sabiduría. Amén.  

Gracias del Misterio del Hallazgo de Jesús desciendan a nuestras almas. Amén.  Padre Nuestro 

Antes de los diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

¡Oh, María! como el Arcángel Sn. Gabriel, también nosotros queremos saludarte en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en el nombre de todos los Ángeles y todos los hombres, y queremos pedirte que seas nuestra Madre, como eres Madre de Jesús en el Espíritu Santo. Amén.  

Diez Ave María de los Últimos Tiempos: 

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén.  

Gloria y Jaculatorias.