Este Apostolado llama a laicos y clérigos a unirnos, examinando nuestras conciencias a la luz del Evangelio, aceptando la cruz y la prueba con la que Jesús deberá purificar nuestras vidas, con el crucifijo en una mano y el Rosario en la otra.

La actividad apostólica principal del Apostolado es reunirse en Cenáculos de oración y Adoración Eucarística, promoviendo la Devoción y Consagración del mundo entero a los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María.

Los Cenáculos de Oración, impulsarán la proclamación del Quinto Dogma (María Corredentora, Medianera y Abogada) y darán lugar al Triunfo del Corazón Inmaculado de María profetizado en Fátima.